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Tal vez, hoy...

Tal vez, hoy, mientras
me lleve la bombilla a la boca
y absorba el agua
y vea la yerba hundirse hasta el fondo,
me anime a responder
esa pregunta curiosa que hacés sin hablar
-cada vez que me mirás a los ojos-;

o quizás repita eso de que

             el beso más largo es el que dura un segundo
             y te deja sin aire el resto de tu vida,

o posiblemente aclare
aquello que dije cuando hablé
de que quiero que el resto de mi vida
                                      empiece ya.

Pero

¿sabés qué?

No necesito aclaraciones:
         
             cada vez que te devuelvo el mate vacío
             nos miramos,
             sonreímos

             y, al mismo tiempo,
             no preguntamos

                                     ¿y por qué no?


                   Cristian Walter
                    15 May 2011

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